TECNICAS DE RELAJACION POR ANGELA POSSE
Serenidad y sosiego
Incluso al leer estas
instrucciones, es necesario hacerlo con mucha tranquilidad y reposo,
sentado o de pie, pero sosegados y muy serenos. Piensa que tu vida es
solo tuya y puedes hacer con ella lo que quieras. No tienes que pedir
permiso a nadie. Haz con tu vida lo que quieras. Si cuando te metes en
la cama tu conciencia esta tranquila -prescindiendo de la opinión
ajena-, adelante con tu vida! Todos los consejos que vamos a exponer
son para seguirlos con mucha serenidad y totalmente tranquilos, sin
prisa, pero sin pausa. Es necesario seguir estas instrucciones todos
los días por espacio de una hora, más o menos, aunque te cueste mucho
trabajo
Y mucha fuerza de
voluntad, pero solo será al principia. Es verdad que no es muy fácil
seguirlo can cierta continuidad, pero echa mano de tu fuerza de
voluntad y puedes conseguir lo que quieras.
Procura tomar las
casas de la vida tal como vienen, ni más difícil, ni más fáciles de lo
que son, abordándolas siempre con un sentido de la prioridad que tu
leal saber y entender decida.
Mentalízate pensando
que todo lo que se te aconseja es muy importante y debes de tenerlo en
cuenta siempre que quieras conseguir alguna cosa Inmediatamente
relájate, procura estar tranquilo y muy sereno haciendo uso de esa
mágica condición que proponemos. ¿En qué consiste esa mágica
condición? Solo en esto: un fervoroso deseo de aprender a relajarte;
una vigorosa determinación de librarse de las preocupaciones y de
comenzar a vivir y a gozar de nuestra vida. Deja atrás los ayeres
muertos y olvídate del pasado. Tampoco te acongojes por el futuro,
pues si haces bien las casas de cada día, puedes conseguir todo lo que
deseas. Si no lo consigues todo, piensa que ningún ser humano es
perfecto. Hasta el Sol tiene manchas.
Empieza par borrar de
tu mente todos los problemas del día, buenos, malos o regulares.
Cómodamente sentados, o echados, como te resulte, personalmente, mas
cómodo, poniendo una música suave y relajante. Figúrate que tu cabeza
es un trasatlántico muy grande y que choca en alta mar con un iceberg.
Bien sabes que los grandes paquebotes están divididos en
compartimientos estancos, de tal forma, que el capitán pueda aislarlos
can solo pulsar un botón. Cierra con el pensamiento todos esos
compartimientos de tu cabeza. Puede que al percutir con el iceberg de
la vida, alguno se inunde de agua, pero el resto de ellos seguirá
manteniendo el barco a flote, suficiente como para llegar felizmente
a puerto con todos los pasajeros y la tripulación. Todos felices.
Ese es el mundo que te
rodea. Siempre tendrás problemas, pero acostúmbrate a sepáralos en
compartimientos aislados, e ir solucionándolos uno a uno de forma
aislada, sin agobios, sin ansia, sin recelos. Bien sé que no es fácil
pero es posible conseguirlo; es necesario ir aprendiendo todos los
días a olvidar problemas que, posiblemente, se solucionarán ellos
solos dejando el tiempo que los haga más llevaderos o, incluso, que
solucione a la mayoría de ellos. Aprende a dar a los problemas la
importancia que tienen, ni más ni menos.
Inicia un ejercicio
consistente en crearte mentalmente un estado de nirvana, de relajación
total. Piensa en un lugar paradisíaco, donde tu cuerpo y tu mente se
encuentren completamente distendidos. Cuerpo y mente, muy juntas;
inseparablemente juntas, funcionando al unísono... Introduce en tu
mente, por ejemplo un sitio maravilloso especialmente tranquilo. Puede
ser una cascada de agua límpida y transparente; un prado verde
brillante; un día claro y sereno. Deja que tu mente discurra por esos
paisajes de ensueño (o por cualquier sitio que te sea mas grato: mar
sereno y transparente; agua cristalina), pero no te distraigas con
otra cosa mas que con esa imagen de placer físico y mental, durante el
mayor tiempo posible. Es posible que al principio te cueste trabajo.
No te asustes: eso suele ocurrir a todos. Hasta que domines tu mente
puede pasar mucho tiempo, pero no te desanimes. Si te lo propones de
verdad puedes conseguirlo. Pero por favor, ten paciencia. Seguimos con
el cuerpo relajado, sin un músculo contraído en completo relax. Sigue
visualizando ese paisaje, situación o estado maravilloso que has
introducido en la mente. Muy lentamente, de tal modo que la próxima
vez que lo practiquemos, dejaremos primero el cuerpo relajado y
posteriormente, la imaginación. Sigamos practicando hasta que lo
hagamos tanto de pie como sentados o recostados. Incluso andando par
la calle! Es fácil conseguirlo. Pregunta a los ya iniciados y verás
que es fácil conseguirlo. Es cierto que cuesta mucho, sobre todo las
primeras semanas, pero intenta no dejarlo para otro día. Si puedes
hacerlo durante dos horas diarias, mejor que mejor. Puede que en el
plazo de ocho o diez semanas alcances ese estado de serenidad plácida
que perseguimos. Lee todo esto muchas veces y verás como lo consigues
poco a poco. |